El seguro de hostelería en caso de incendio

Qué ocurre con el seguro tras un incendio grave en un local de hostelería

El olor a humo, el agua de los bomberos mezclada con el hollín en el suelo y el silencio donde antes había bullicio. Sufrir un siniestro por fuego en un bar, restaurante, cafetería u hotel es una de las experiencias más duras para cualquier empresario. En ese momento de desconcierto, el seguro de hostelería deja de ser un gasto. Se convierte, entonces, en la única garantía de supervivencia para tu negocio.

Sin embargo, una vez extinguido el fuego, inicia una fase técnica y administrativa crucial en el seguro de hostelería. Cada decisión que tomes afectará directamente al cobro de la indemnización y a la posibilidad de volver a abrir. En ese momento tu agente o agencia de seguros (si lo tienes) también trabaja para tí. Se aprende al sufrir un siniestro «importante» de la utilidad de no utilizar comparadores sin asesoramiento humano real.

Las primeras 72 horas: Qué debes hacer de forma inmediata

Tras la intervención de los bomberos y la policía, debes proteger lo que ha quedado en pie. Evita que los daños vayan a más para cumplir con el deber de aminorar el daño. En el ámbito de los seguros, esto se conoce como el «deber de aminorar el daño«. No cumplir con esta obligación de forma diligente puede ser motivo para que la compañía aseguradora reduzca la indemnización o ponga trabas en la tramitación.

  • No limpies ni tires nada: Aunque tu instinto te pida empezar a recoger para evaluar los daños, es fundamental mantener la escena intacta. El perito de la compañía necesita ver el origen del fuego, la propagación y el estado real de los bienes afectados.
  • Toma medidas de seguridad urgentes: Si las puertas o ventanas han quedado destruidas, debes tapiar los accesos de forma provisional para evitar robos o vandalismo. Si la estructura presenta riesgos, señalízala. Estos gastos de salvamento suelen estar cubiertos por las pólizas, pero consúltalo siempre con tu mediador de confianza.
  • Fotografía todo de forma minuciosa: Antes de cualquier cambio, haz fotos y vídeos de alta calidad de cada rincón del local, incluyendo maquinaria, cámaras frigoríficas, mobiliario, existencias y la instalación eléctrica.
  • Recopila documentación esencial fuera del local: Si tienes copias de seguridad en la nube o documentación física guardada fuera del negocio, empieza a reunir facturas de compra de maquinaria, el último inventario de mercancías, contratos de mantenimiento y las declaraciones tributarias recientes.

Hemos vivido muchos siniestros de este tipo como agencia de seguros y es habitual cuando se trata de un pequeño incendio encontrar locales donde se han tirado enseres o realizado limpiezas por los propios empleados y sin haber fotografiado nada. Sin duda por el buen hacer del empresario hostelero y su prisa por reabrir el negocio cuanto antes. Si te ocurre, espera a tu agente o al perito y fotografía todo.

El papel del perito: ¿Qué va a comprobar y cómo se valoran los daños?

En un incendio grave, la aseguradora enviará de forma prioritaria a un perito cualificado. Su función es determinar la causa del fuego, verificar que las medidas de prevención declaradas en la póliza se cumplían y valorar económicamente las pérdidas.

El perito analizará minuciosamente el estado de las instalaciones. Uno de los puntos más críticos en la hostelería es el estado de la cocina. Si el fuego se originó en los fogones o la campana extractora, el perito solicitará de forma inmediata el registro de mantenimiento y limpieza del sistema de extracción de humos. Las aseguradoras y también algunas normativas municipales suelen exigir una limpieza profesional anual, debidamente certificada por una empresa especializada, para mantener la validez de la cobertura de incendios.

La regla proporcional y el infraseguro

Durante la inspección, el perito comprobará si los capitales que tienes asegurados en tus condiciones particulares (continente y contenido) se corresponden con la realidad del local antes del siniestro. Si tu establecimiento estaba asegurado por un valor muy inferior al real (infraseguro), la compañía aplicará la regla proporcional. Esto significa que si declaraste la mitad del valor real de tus instalaciones para pagar menos prima, la aseguradora solo te indemnizará con el 50% de los daños sufridos, lo que puede suponer la quiebra del negocio.

Coberturas clave que entran en juego (y sus límites)

No todas las pólizas de un seguro de hostelería responden de la misma manera ante un incendio grave. La viabilidad de tu negocio dependerá de las garantías específicas que tuvieras contratadas:

Continente y Contenido

El continente cubre las paredes, techos, suelos e instalaciones fijas (como la climatización o la fontanería). Si eres inquilino del local, la cobertura del continente dependerá de si lo tienes contratado a «primer riesgo» o si el propietario del inmueble dispone de su propio seguro de comercio o edificios. El contenido cubre la maquinaria, el mobiliario, los ordenadores, la decoración y las existencias (comida, bebida, menaje). Es vital revisar si la póliza indemniza a «valor de nuevo» o si aplica depreciación por uso (valor real), ya que la diferencia económica para reponer tu cocina puede ser abismal.

Pérdida de beneficios o paralización de actividad

Esta es, sin duda, la cobertura que decide si un restaurante o un hotel sobrevive tras un gran incendio. Reconstruir un local afectado por el fuego y el agua puede llevar meses. Durante ese tiempo, no tendrás ingresos, pero seguirás haciendo frente a costes fijos como alquileres, impuestos, suministros mínimos y, dependiendo del caso, salarios.

Existen diferentes modalidades para asegurar esta garantía:

  • Indemnización diaria: Se pacta un pago fijo al día durante un periodo máximo (por ejemplo, 90 o 180 días). Es una fórmula sencilla pero que puede quedarse corta si los trabajos de reconstrucción se alargan por retrasos en las licencias municipales de obra.
  • Pérdida de margen bruto: La compañía indemniza la pérdida real de ingresos netos basándose en las declaraciones fiscales de los años anteriores. Suele ser la opción más recomendable para negocios consolidados, pero requiere una justificación contable rigurosa.

Para entender mejor cómo estructurar estas coberturas según el tipo de local, te recomendamos consultar Indemnización por cierre temporal incluida en el seguro para hostelería

Responsabilidad Civil: Daños a terceros y colindantes

El fuego no suele quedarse entre las cuatro paredes de tu local. El humo, el calor y el agua utilizada por los bomberos pueden causar graves desperfectos a los locales colindantes, viviendas superiores o zonas comunes del edificio. Si el incendio se originó en tu cocina, los perjudicados reclamarán los daños a tu negocio.

En este escenario, la cobertura de Responsabilidad Civil de explotación es la encargada de defenderte y, si procede, indemnizar a los terceros afectados. Si estás de alquiler, también entra en juego la Responsabilidad Civil locativa, que cubre los daños que tú, como inquilino, puedas causar involuntariamente al propio local del propietario debido a un incendio.

Lee más sobre Responsabilidad Civil en seguros para hostelería

Puntos de controversia habituales con las aseguradoras

En siniestros de gran envergadura, es muy común que surjan discrepancias entre lo que el hostelero espera recibir y lo que la aseguradora ofrece. Los focos de conflicto más habituales suelen ser:

  • La causa del incendio: Si la investigación policial o el peritaje técnico apuntan a una negligencia grave (como dejar una freidora encendida fuera del horario comercial sin supervisión) o a una falta evidente de mantenimiento eléctrico, la compañía podría rechazar el siniestro basándose en las exclusiones de la póliza.
  • La valoración de las existencias: Demostrar el valor del género perecedero, las botellas de bodega o los consumibles que han quedado reducidos a cenizas es sumamente complejo sin facturas de compra recientes y un control de inventario al día.
  • La estimación del tiempo de cierre: La aseguradora intentará reducir el periodo de indemnización por paralización argumentando que las obras podrían haberse realizado con mayor rapidez, obviando a veces los tiempos que imponen las administraciones públicas para conceder los permisos de desescombro y reforma.

¿Qué hacer si no estás de acuerdo con la valoración?

Si la resolución de la aseguradora no cubre los daños reales o rechaza el siniestro de forma injustificada, tienes derecho a nombrar a tu propio perito (perito de parte). Este profesional defenderá tus intereses frente al perito de la compañía. Ambas partes intentarán llegar a un acuerdo sobre la valoración de los daños y, si no lo consiguen, la Ley de Contrato de Seguro contempla, en su art. 38, el nombramiento de un tercer perito independiente cuya decisión será vinculante para ambas partes, salvo que se decida acudir a la vía judicial.

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